Miraflores de la Sierra es uno de los secretos mejor guardados de la sierra norte de Madrid. Bien lo sabía el genial poeta y Premio Nóbel de Literatura, Vicente Aleixandre, incondicional del paisaje y las calles de Miraflores, precisamente el lugar a dónde más tarde se retiraría, buscando la paz durante los últimos años de su vida.
Este pequeño pueblo centenario, sabiamente escondido entre montañas, ha logrado a lo largo de los siglos mantener su encanto sin perder su característico ambiente acogedor y rústico pese a su cercanía con la capital, a apenas cuarenta kilómetros de distancia.
Embellecidos sus alrededores por hermosas mansiones de familias adineradas de Madrid desde hace dos siglos, amparado por los picos de Perdiguera, La Najarra y La Pala, este pueblecito acoge hermosos palacetes, maravillosos paisajes de montaña y un ambiente recogido en invierno y alegre y festivo en los meses de verano, cuando se multiplica su población de forma vertiginosa a causa de los veraneantes.
En una de estas hermosas mansiones de los alrededores de Miraflores de la Sierra hemos construido nuestros nuevos Alojamientos Rurales.
Se trata de un gran Hórreo construido en los años 40 y el que después de una esmerada restauración del inmueble ha permitido distribuir este magnífico Hórreo en cuatro preciosos apartamentos (dos por planta) con todas las comodidades que cualquier distinguido huésped considera imprescindibles, pero manteniendo el sabor, los materiales y la estructura de lo que fuera esta fabulosa villa. Las paredes, la vieja escalera con su barandilla de balaustres de madera, el gran alero pintado y decorado en sus tonos originales y los techos de madera vista en sus buhardillas, proporcionan un ambiente enormemente acogedor y hogareño. Si a ello le añadimos el gusto exquisito de la decoradora madrileña, Julia Sánchez, el resultado consigue que el huésped se sienta trasladado a un mundo de ensueño desde que cruza la puerta de acceso de a sus jardines. |