Además de la edificación, podrán disfrutar de una finca de 6000 metros cuadrados, que incluye un molino en el que sólo oirán el sonido adorablemente delicioso del agua. También verán una "caleira", que es una antigua edificación de piedra, en la que se cicía la piedra caliza, para hacer la cal. Disfrutarán asimismo de unas fincas cerradas, donde pastan las vacas y los caballos. A 400 metros se encuentra el restaurante A Voltiña donde podrán disfrutar de una comida casera y tradicional, elaborada con unas materias primas de primera calidad. |