A cinco minutos de Cieza, la casa está enmarcada dentro de un caserío típico murciano rodeado de huertas de melocotoneros. Es una estructura de mediados del siglo XVIII con fuertes muros de piedra y mortero de 50 cm. con vistas a la huerta. Restaurada y equipada para proporcionaros una agradable estancia.
Una casa con todos los servicios a su disposición: piscina, biblioteca, sala de reuniones, jardín, salón de lectura, buena música...
Un lugar ideal para su descanso y tranquilidad.
Les atiende Piedad, amable, amante de los niños y muy buena cocinera.